Nuestra historia
Compartiendo el Evangelio de JESÚS
19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mateo 28
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Cuatro décadas caminando con Jesús, una vida dedicada a compartir Su verdad... ¡hasta lo último de la tierra!
Hace 40 años, algo cambió para siempre en mi interior. No fue una simple decisión, sino un encuentro transformador con Jesucristo que redefinió mi existencia por completo. Desde entonces, cada paso ha sido un aprendizaje, cada experiencia una lección divina, y cada día una oportunidad para conocerle más.
Esa sed de conocer a Dios me llevó a estudiar formalmente Teología Sistemática, pero no me detuve ahí. Quise sumergirme en cada uno de los 66 libros de la Biblia de manera sistemática, porque estoy convencido de que toda la Escritura es inspirada y útil, y que cada libro encierra tesoros que transforman vidas.
Un llamado vivido en las trincheras
Mi fe no ha sido teórica ni se ha quedado entre las paredes de un aula. Ha caminado conmigo a lugares donde pocos se atreven a ir:
En las prisiones, he visto el poder del Evangelio romper cadenas que ningún metal puede cortar.
Con los jóvenes, he aprendido que la frescura y el fuego del Espíritu deben ir de la mano con la verdad bíblica.
En la enseñanza, he tenido el privilegio de formar discípulos durante años como profesor de Escuela Dominical.
En el liderazgo pastoral, he servido como auxiliar en dos congregaciones de Tijuana, aprendiendo que pastorear es amar de verdad.
Como conferencista y predicador, he compartido la Palabra en diversas congregaciones de nuestra ciudad, viendo cómo Dios honra Su Palabra cuando es proclamada con fidelidad.
Una visión sin fronteras: el mundo está esperando
Pero algo comenzó a crecer en mi corazón. Entendí que el mensaje que había transformado mi vida y que había compartido en las calles de Tijuana no podía quedarse solo aquí. El mandato de Jesús resuena más fuerte que nunca: «Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura».
Mi propósito es claro: llevar el Evangelio más allá de Tijuana, más allá de México, hasta donde Dios abra las puertas. Soñar con alcanzar cada rincón de nuestra nación, cruzar fronteras y ver cómo la Palabra echa raíces en tierras lejanas.
Lo que Dios ya está haciendo: un mapa de gracia
Y lo más hermoso es que Dios ya está respondiendo. Lo que comenzó como un paso de fe se ha convertido en un testimonio de que cuando Dios quiere alcanzar al mundo, ningún lugar está demasiado lejos:
Hoy, nuestros devocionales y enseñanzas bíblicas están traspasando fronteras. En Latinoamérica, hermanos y hermanas en Costa Rica, Venezuela y Brasil nos escriben para compartir cómo Dios les habla a través de estos recursos. Pero Dios no se detuvo ahí: también nos ha permitido cruzar el océano hasta el continente africano, donde en Kenia y Mozambique la semilla está cayendo en tierra fértil.
Ver a alguien en Centroamérica, en Sudamérica y al otro lado del Atlántico, alimentándose del mismo Pan de Vida, me confirma que el Evangelio no tiene fronteras y que el Cuerpo de Cristo es verdaderamente universal.
El enfoque de nuestros videos: una fe que transforma todo
Hoy, el Señor ha puesto en mi corazón un nuevo capítulo: llevar este mismo mensaje a través de lo escrito y lo digital. Actualmente me encuentro escribiendo y creando videos de devocionales y enseñanza bíblica para nuestro canal de YouTube:
@sololabibliasololabiblia8674
Pero estos no son simplemente videos con información bíblica. Cada contenido tiene un propósito claro y profundo: mostrar cómo la enseñanza de la Biblia nos lleva a experimentar una transformación integral.
Mi enfoque se sostiene sobre tres pilares fundamentales:
Hacia adentro: Una relación personal e íntima con Dios. Porque no se trata solo de conocer de Él, sino de conocerle a Él. La Biblia nos revela Su corazón y nos invita a un encuentro diario con nuestro Creador.
Hacia los demás: Relaciones restauradas y saludables con nuestros semejantes. Una fe que no mejora la manera en que tratamos a nuestro prójimo es una fe incompleta. La Palabra nos enseña a amar, perdonar, servir y caminar en unidad.
Hacia el mundo: Ser mejores cristianos y mejores ciudadanos. Porque nuestra fe no debe vivir en una burbuja espiritual. Un verdadero discípulo de Cristo impacta su entorno, cumple con su responsabilidad social y refleja los valores del Reino en medio de la sociedad.
Creo firmemente que un cristiano que conoce la Biblia, ama a Dios, honra a su familia, sirve a su comunidad y transforma su nación. Ese es el discípulo integral que el mundo necesita ver.
Una invitación a sumarte a esta visión
Este espacio no existe para hablar de mí, sino para poner a tu servicio todo lo que Dios me ha permitido aprender y vivir. Pero también es una invitación a soñar juntos: imagina lo que Dios puede hacer si seguimos llevando Su Palabra a más personas, más ciudades, más países.
Si estás aquí, es porque quizás tú también estás buscando:
Entender las Escrituras con profundidad.
Crecer en tu relación con Cristo.
Mejorar tus relaciones con los demás.
Ser un mejor cristiano y un mejor ciudadano.
Ser parte de algo que trasciende fronteras.
Estoy aquí para caminar contigo en ese proceso. Con la misma gracia que un día me alcanzó a mí, y con la misma certeza de que el Evangelio es para cada persona, en cada rincón de este planeta.
Que Dios te bendiga y te revele Su verdad mientras exploramos juntos este camino… y mientras seguimos llevando Su Palabra hasta lo último de la tierra.
Estudio del Evangelio
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

